Visita a la cubierta de la tumba de Postumio de la Necrópolis de Carmona

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Los investigadores de la Universidad de Sevilla Juan Carlos Gómez de Cózar y Manuel Ordóñez Martín han liderado este proyecto

Los investigadores de la Universidad de Sevilla Juan Carlos Gómez de Cózar y Manuel Ordóñez Martín han liderado un innovador proyecto que ha culminado en la instalación de una cubierta de 166 m² sobre los complejos funerarios contiguos de la tumba de Postumio y la tumba de la Tres Puertas, ambos del siglo I de nuestra era, en la Necrópolis Romana de Carmona.

La consejera de Cultura y Deporte en funciones, Patricia del Pozo, ha visitado el Conjunto Arqueológico de Carmona (Sevilla) para conocer, de primera mano, el resultado de esta intervención y ha destacado que “Se trata de una solución arquitectónica original, desarrollada por un equipo de investigadores de la Universidad de Sevilla de primer nivel, que va a frenar el deterioro que vienen padeciendo de manera continuada estos extraordinarios complejos funerarios a consecuente de la acción de la lluvia y de otros agentes climáticos”.

De este modo, las obras, concluidas recientemente, han dotado al conjunto de la Tumba de Postumio y la Tumba de las Tres Puertas, de una envolvente común a ambas de doble membrana con una cámara intermedia de aire que permite mover las masas de aire caliente y frío en el interior del complejo funerario para garantizar su conservación y evitar el deterioro por la posible entrada de agua de lluvia.

Cubierta ligera

La solución arquitectónica presenta un sistema original de cobertura ligera de gran adaptabilidad a la geometría y condiciones de contorno del yacimiento, diseñado a partir de un proceso de generación geométrica mediante software paramétrico. La cubierta no produce huella física en el yacimiento, ya que su apoyo en el suelo arqueológico se produce mediante elementos ocultos de lastre de escasa profundidad y total reversibilidad. Supone también una innovación desde el punto de vista medioambiental ya que es autosuficiente, siendo su impacto en todo su ciclo de vida mínimo. En palabras de los arquitectos, la cubierta constituye una “máquina sostenible” que emerge para “proteger la arquitectura y el contenido de las tumbas, integrada en el entorno natural del yacimiento”.  

Desde el punto de vista arquitectónico, la propuesta conecta con tradiciones de estructuras ligeras y ambientales desarrolladas por figuras como Frei Otto, Buckminster Fuller o Jean Prouvé, aunque aplicada aquí a un contexto arqueológico extremadamente sensible. También es interesante porque no intenta “imitar” la arquitectura romana, sino actuar como una infraestructura contemporánea claramente diferenciada, algo alineado con los criterios internacionales actuales de restauración y tutela patrimonial. Visualmente, la cubierta funciona casi como una topografía artificial o una “membrana paisajística” emergiendo entre los árboles de la necrópolis.  

Fuente de la noticia: Consejería de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía

Más información:  https://www.juntadeandalucia.es/organismos/culturaydeporte/servicios/actualidad/noticias/detalle/664588.html